Estar en el paro significa un abanico de oportunidades. Sea cual sea tu actividad, si no tienes empleo y estas cobrando de la ayuda del estado, es el mejor momento para decidirte a emprender. ¿Tienes miedo? La respuesta es bien sencilla, más miedo tiene la gente que deja su trabajo para dedicarse a montar su propio negocio.
Emprender es cosa de todos. Cualquiera puede hacerlo. No te engañes, desarrollar tu actividad comercial de manera autónoma es bien sencillo. Basta con encontrar tu motivación, bien puede ser encontrar un trabajo o dejar de estar en el paro. En España tienes multitud de ayudas para emprender tu propio empleo, basta con moverse e informarse un poco.
Nadie te va a dar nada hecho, eso tienes que tenerlo en cuenta. Vas a trabajar muy duro, vas a luchar como nunca lo has hecho. Tendrás que desarrollar todas las actividades de tu negocio tu solo, captación de clientes, planificación, desarrollo, formalidades, gestión, … pero merecerá la pena.
Tarde o temprano verás los resultados y te darás cuenta de que tanto esfuerzo ha merecido la pena. Emprender significa ser un luchador. Vencer las adversidades que se te presenten por el camino. Has de ser consciente de que nadie te va a poner nada en bandeja. Tendrás que hacer frente a todos los problemas que conlleva la creación de un puesto de trabajo, pero lo que no puedes hacer es suplicar por un empleo.
Vivimos en un mundo comercial y de servicios. Siempre hay una necesidad para cada actividad. Sea cual sea el segmento de mercado en el que eres especialista por tu anterior experiencia laboral, habrá un hueco que hacerse.
Aprende. Evalúa el mercado, nadie mejor que tu lo conoce. Rodéate de gente que sabe mucho más que tu, de todo lo bueno se aprende. Conoce a otras personas que desarrollan tu misma actividad, todo el mundo saber dar consejos, buenos y malos. Quédate con todos.
Asóciate a alguna organización. Pregunta, infórmate sobre las organizaciones que existen en tu sector. Siempre encontrarás una organización donde te informarán, asesorarán y podrás hacer contactos, bien para rodearte de gente profesional como para conseguir posibles clientes. No tengas miedo a parecer idiota, nadie nace sabiendo, todos nos tenemos que tragar nuestro orgullo y rendirnos ante la sabiduría de otros que estuvieron antes que tu en el mercado.
Pide consejo. Tus amigos y familiares querrán lo mejor para ti, coméntales tu idea, convénceles de que tu negocio va a ser eficaz, de que vas a triunfar y luchar por conseguir hacerte un hueco. Convencer a los más cercanos es el primer paso tras convencerse a sí mismo. No trates de explicar tu idea y convencer a gente que no conoces si antes no has probado con los que te darán una impresión franca de lo que tienes entre manos.
Se constante. No pierdas la esperanza nunca. Siempre vas a tener que lidiar con otros profesionales, vas a tener problemas, nadie es perfecto, pero no te rindas, sigue adelante. Ya vendrán tiempos mejores en los que podrás sonreír.
Mima a tu clientela. Trata a cada cliente como si fuera el único que te da de comer. El trato, la apariencia, la profesionalidad y el compromiso son piezas fundamentales para funcionar en un mundo laboral. El respeto hacia tus clientes ha de ser incalculable. Cada cliente será un pequeño eslabón de la cadena que hace funcionar tu trabajo.
Infórmate. Por encima de todo, pide ayuda. Infórmate de quién te puede ayudar. Busca un punto de partida, pregunta en tu ayuntamiento sobre las asociaciones de empresarios y autónomos. Información sobre tu experiencia. Habla con tu antiguo jefe. Busca en internet información, foros y noticias referentes a tu entorno laboral. La información nunca se acaba y siempre te vendrá bien para estar a la última en tu trabajo.
Prepárate. Fórmate, haz cursos, asiste a seminarios, ponencias, lee entrevistas, compra revistas. Fíjate un objetivo, querer llegar a ser como alguien líder en tu sector. Busca el punto de partida, aprende como otros empezaron en su negocio.
Me gustaría terminar este post con una frase que espero la tomes como punto de partida. Se trata de una frase de Arquímedes: “Dame un punto de apoyo y moveré el mundo”. Comienza a mover tu mundo.
Vía: Antonio Andújar